Analizamos Lucky, la película póstuma de Harry Dean Stanton, en donde David Lynch tiene un papel protagonista.

Si hablamos de Harry Dean Stanton, hablamos de un secundario de lujo en Hollywood. Recordado por muchos por sus actuaciones en Alien o París Texas, es un gran conocido de cualquier seguidor de David Lynch, ya que además de ser amigo del director norteamericano, participó en buena parte de sus películas, además de en Twin Peaks – the return y en otros proyectos.

El pasado fin de semana tuve la ocasión de ver Lucky, su película póstuma, por cortesía de su distribuidora en España, Avalon, y debo decir que es una despedida por todo lo alto para el bueno de Harry. Y es que, en realidad, el personaje que interpreta en la película, está ampliamente basado en él mismo. Dice frases que normalmente él decía y se nombran datos reales de su vida (le encanta el tabaco, los concursos de la tele o que participó en la Segunda Guerra Mundial, entre otros muchos). Incluso algunos de sus amigos en la película lo son también en la vida real, como David Lynch o Tom Skerritt.

Dirigida por John Carroll Lynch, actor de grandes películas como Fargo, Zodiac o Gran Torino, la película es el relato de un hombre conocido como Lucky que, tras sufrir una caída en su casa, se plantea el sentido de la vida y su propia existencia. Tiene que afrontar el hecho de que es mayor y, tal y como le dice su médico, todos acabaremos muriendo. Esto le lleva por un camino de reflexión sobre la vida, la libertad, la soledad, la muerte…

Y es que la película es Harry, es Lucky, él sólo se basta para llenar la pantalla de alegría y tristeza, de ternura y diversión. Y es que la película consigue emocionar al espectador sin realmente proponérselo, de una forma natural y orgánica, nada forzada. Es un drama en el que, por el carácter rudo y testarudo de Lucky, tampoco dejaremos de reír.

Lucky vive en lo que parece un pequeño pueblo perdido en medio del desierto del oeste americano. Acude con regularidad a dos lugares: un supermercado local regentado por una mujer hispana, con la que habla en español (importantísimo ver la película en VOS para apreciar estos detalles, Harry Dean hablando en español) y un bar, donde coincide su amigo dentro y fuera de la película, David Lynch, quien hace un papel memorable, preocupado por su tortuga “Sr. Roosevelt” que se ha escapado.

La película habla de la muerte, pero es un canto de vida. Y es el último papel de Harry en nuestro mundo. Con su vitalidad, seguro que allá donde esté sigue dando guerra. Aquí en la Tierra nos ha dejado esta pequeña joya.