Ya está aquí el mejor análisis del capítulo semanal de Twin Peaks.

Como cada semana os traemos la review que Javier J. Valencia escribe en El pájaro burlón sobre el último capítulo de Twin Peaks. Un breve extracto:

Decía en mi introducción de la entrada dedicada al episodio anterior que There’s some fear in letting go había sido el más conmovedor hasta ese momento -en especial por la despedida de Margaret, la dama del leño- y esta semana le ha tocado al que sea el probablemente más emocionante. La tensa espera respecto al fin del viaje de Hutch y Chantal (Tim Roth y Jennifer Jason Leigh) ha llegado a su fin de la manera más inesperada posible cuando su sola presencia en Las Vegas hacía temer un destino fatal para Dougie, su familia o sus amigos. La situación con Audrey ha vuelto a girar dentro de otro giro, y casi pudo escucharse desde mi ventana a la hora de emisión de la escena final en la que se está mirando en el espejo un ruidoso sonido líquido proveniente de toda la materia gris que se (nos) estaba removiendo por parte de los fans a lo largo y ancho del mundo buscando dar con una respuesta a ese misterio. Pero en especial, el momento más taquicárdico de la temporada ha sido el más esperando desde la tercera entrega creo que por cualquier hijo de vecino, y el gran triunfo de esta hora ha sido convertirlo en algo agridulce: feliz… pero melancólico. El viejo espíritu de Twin Peaks, al menos cuando no era su propio reflejo (luminosamente triste).

Podéis leer el análisis del capítulo 16 aquí