Javier J. Valencia analiza el primer capítulo tras el parón.

Twin Peaks llega a la mitad de su recorrido con un episodio fuertemente narrativo, una especie de toma de oxígeno después de la bomba del anterior que aclara algunos de sus misterios y ofrece nuevas pistas de otros que apenas están empezando a tomar forma. Ahora ya no resulta tan sorprendente, pero sigue sin temblarle el pulso a la hora de abrir nuevos interrogantes, presentar nuevos personajes -que nadie puede ya asegurar que volverán- y dar por momentos la sensación de que en el interior de una narración que navega en un dirección concreta convive otra que es un eterno episodio piloto.

Podéis leer el análisis del capítulo aquí.