Nuestra colaboradora Alba Blanco ha realizado un análisis del capítulo 5 de la nueva temporada de Twin Peaks.

Lucky 7

Si todavía teníamos dudas, alimentadas quizás por la apertura de la cabecera y ese frame rescatado de la serie original, esta temporada no gira alrededor de Laura Palmer ni tan siquiera en torno a la ficticia localidad de Twin Peaks o sus habitantes. El protagonista absoluto de esta nueva Twin Peaks, por si todavía queda algún despistado es Kyle MacLachlan (y su estupenda actuación) y el descifrado de esa inquietante tríada de personaje(s) Coop/Mister C./Douggie.          

En este quinto capítulo continuamos con el periplo de este nuevo Coop, recién “aterrizado” desde la habitación roja, y en pleno proceso de adaptación al mundo tras 25 años de espera. Seguimos su aclimatación en el rol del estrafalario Douge del que parece haber heredado sus coloridos trajes de chaqueta y una suerte tan sólo sugerida en el nombre de la empresa de seguros en la que trabaja, Lucky 7,  y en la que le veremos desarrollando ( más bien intentando desarrollar) sus actividades diarias. ¿Pero quién es Douggie? Recordemos que Coop es confundido con él por su indudable parecido (además de por reemplazarlo en el plano físico) debido a su condición de doppelgänger. Douge ha sido manufacturado con un propósito siendo este el de permitir la coexistencia de ambos Cooper (Mr. C. y el Agente Cooper) en el plano material.

Esta suerte de confusión de roles nos permite ir descubriendo, a la vez que a Cooper, algo más de la vida de Douge. Su núcleo familiar compuesto por su mujer (Naomi Wats), su hijo Sonny Jim y una deuda de 50.000 dólares. Un coctel explosivo de juego, prostitución, mafiosos y bombas, problemas que no paran de aparecer en mustangs con la música alta y de los que Coop/Doug se va librando con la ayuda de la Habitación Roja. En este episodio estas señales se trasladan a Lucky7 y, aunque aparentemente no cumplen ningún cometido, desencadenan una secuencia de acontecimientos que activan algo en la memoria de Cooper y lo traen, un poco más de vuelta hacia el Cooper Agente. Y es esta palabra AGENTE, junto con el sabor del café (esperemos a que cate Cherry pie) la que retumba en la mente de Coop y lo hacen pararse, durante horas, ante la estatua de un cowboy armado que apunta al cielo pensando quizás en esa idea que se le escapa pero que cada vez parece tomar más cuerpo.

“Y todo procederá cíclicamente”

Podríamos percibir este capítulo como circular desde dos perspectivas complementarias.

Pon un lado, y en la forma más directa, se nos presenta como un capítulo circular en cuanto al orden de las escenas. Este se abre y se cierra con la imagen de una bombilla en Argentina (que ahora relacionamos con un portal, un vehículo o comunicador con la habitación púrpura o la logia negra) y la activación de un receptor físico, esa cajita con varios pilotos que se encuentra sobre un plato. Dos escenas, una al inicio y otra al final, que parece serán clave en cuanto al desarrollo de la trama principal y que se relacionan directamente con dos apariciones muy significativas de Evil Coop.

En la primera vemos a Mister C. en su celda que, tras adelantarse a la entrega del almuerzo con un profético e inquietante ”y ahora llega la comida”, se incorpora para situarse frente a un espejo y revelarnos su verdadera identidad. Lo que todos esperábamos e intuíamos tomó cuerpo en ese reflejo, Mister C. es Bob, o más bien Bob habita en el cuerpo de Mister C.. Pero Mister C. es mucho más que Bob. En ese reflejo no vemos directamente el rostro de la maléfica entidad si no un híbrido entre ambos rostros. Era sabido por todos que Frank Silva no aparecería en esta nueva entrega debido a su prematura muerte en 1995 pero muchos nos preguntábamos cómo solucionarían esta carencia debido a su renovada  y pertinente importancia en la actual trama. De esta manera se nos presenta a Mister C. como un ente nuevo, un ser plural y no tan solo cómo el vehículo de Bob para hacer el mal (tal como Leland en las primeras temporadas). Esto también explicaría la diferencia de caracteres y conducta entre lo que conocemos de un cuerpo habitado por Bob y la hierática figura de Mister C.. La música y el baile siempre han estado relacionados con el dúo asesino de Bob y Mike, se manifestaba como un residuo de su existencia, recordemos los bailes de Leland o los míticos ritmos de El hombre de otro lugar (manufacturado también a partir del brazo que Mike se arrancó para no seguir matando). Tampoco olvidemos la icónica risotada de Bob, el placer que le generaba aterrorizar lo expresaba mediante esa inigualable carcajada maléfica que vimos en su rostro cuando hostigaba a Laura, pero también que vimos en el rostro del Agente Cooper cuando supimos que Bob se había hecho con él.

En la última de estas escenas regresamos a penitenciaría donde Mr. C. se dispone a hacer una llamada ante la mirada de todo un dispositivo policial escondido tras una cámara de seguridad esperando interceptar algo de información. El encaro de Evil Coop y su reacción creando todo un acontecimiento eléctrico a su alrededor les impide captar lo que se dice en esa llamada , aunque las palabras son tan crípticas que su significado permanece oculto incluso tras escucharlas: “La vaca que salta sobre la luna”. Pero el mensaje viaja directamente a Argentina donde el receptor bajo la bombilla se activa y plegándose sobre sí mismo hasta casi desaparecer.

¿Qué quería transmitir Mister C. con ese mensaje?. Las interpretaciones pueden ser múltiples, pero lo que si sabemos es que se trata de un extracto de una vieja canción de cuna en lengua inglesa:

Hey, diddle, diddle,
The cat and the fiddle,
The cow jumped over the moon.
The little dog laughed,
To see such fun*,
And the dish ran away with the spoon

Esta canción aparentemente sin sentido (aunque existen numerosas teorías en torno a su significado) fue tomada por L. Frank Baum para el desarrollo de su cuento para niños The Cat And The Fiddle ( Mother Goose in Prose, 1897) en el que se presenta a un niño, al que le encanta la música, divirtiéndose en su granja. Su nombre es Bobby, ¿casualidad?. No lo creo.

La otra forma en la que podemos percibir este capítulo como circular, o cíclico es por medio de una serie de paralelismos entre nuevos espacios, situaciones y personajes frente a espacios, situaciones y personajes pertenecientes a las antiguas temporadas. Es cierto que, hasta este momento no hemos llegado a sentir el ambiente de Twin Peaks, parece que esta fuerza se encuentra diseminada entre muchos otros lugares, como engranajes de una máquina que sabemos que funciona pero desconocemos cómo. Estos encuentros entre situaciones actuales y del pasado son los siguientes:

  • Casinos Jack el tuerto y el Silver Mustang Casino. Esta relación se ha mostrado apenas perceptible hasta ahora, más allá de la coincidencia en la elección del espacio donde sucede una parte importante de la trama. Sin embargo, en este capítulo encontramos una escena en la que el director del Silver Mustang Casino es golpeado en oposición a un plano en el que aparecen 3 (otra vez el 3) mujeres vestidas de rosa y a conjunto (sus vestidos rosa y aterciopelados nos remiten a los años 80 y nos recuerdan a las mujeres de Jack el tuerto) en posición lánguida, expectante y pasiva a no ser por  el hermoso gesto, que realiza una de ellas, imitando el fluir de las olas del mar con su mano izquierda. Otra cuestión que destaca es el sonido: aparece una vibración, un sonido metálico que suele indicar la relación con la logia y que no suele estar presente en esta nueva entrega.

  • RR Café y el Rancho Rosa. El mítico doble R aparece al fin en esta nueva entrega. Vemos a una Norma (Peggy Lipton) que sigue al frente del negocio y a Shelley (Mädchen Amick) tras la barra, ambas contemplan como se repiten los mismos errores que ellas cometieron, esta vez encarnados en Becky (Amanda Seyfried) hija de Shelley. El Rancho Rosa es la urbanización donde tiene lugar la aparición de Cooper y esas extrañas secuencias en torno a una madre drogadicta y su pequeño. Cada vez que la acción se ubica allí se nos presenta un cartel  como contextualización del espacio en el que en el que sucederá la acción. Lo curioso es que este cartel aparece recortado por la luz señalando las iniciales R. R. Y oscureciendo el resto. ¿Indicará esto que estamos ante el equivalente al RR (double R) en la nueva trama? Es decir, un nuevo espacio social de cruce entre los personajes.


  • Laura palmer y Becky. Tal como comentábamos en el punto anterior la aparición de Becky en el RR Café, la relación con su novio Steven y el abuso de drogas, pero sobre todo ese primer plano picado de una Becky eufórica con un fondo rojo brillante nos recuerda lo sucedido con Laura Palmer y nos hace temer (y esperar) que esté sucediente de nuevo.
  • El anillo de Doug. Al inicio del capítulo una mujer pulsa la tecla E en un dispositivo, que se traduce a un 2 en la pantalla. Justo después nos trasladamos a Buckhorn donde policías y forense se agolpan alrededor del cadáver descabezado de identidad desconocida (en el que parecen haber aparecido huellas del Major Briggs…). La autopsia revela la existencia de una anillo de bodas en su estómago con una inscripción que reza “Para Doug. Con cariño Janey” (Janey-E Jones). Inevitablemente nuestra cabeza regresa a las letras bajo las uñas de Teresa, Laura y Mady en las que parecía que faltaba una letra cuando, según Coop, Bob intentaba deletrear su nombre al revés. La letra que falta siempre fue la E.


La cañería que gotea

Tal como sugiere la conversación entre el Sheriff Truman y su esposa, en Twin Peaks parece haber una La cañería que gotea y que nadie quiere arreglar. La cañería rota es  similar a aquella oreja entre la hierba de un jardín florido en Blue Velvet, es lo siniestro escondido tras las cortinas de la cotidianeidad, la decadencia oculta de América que a Lynch le gusta tanto señalar. El turbio trasfondo que esconde un plano de gran belleza como el de Becky en el coche de Steven o el humor negrísimo de ese gran discurso anti sistema del Doctor Jacoby, una mordaz crítica a la cultura del consumismo que acaba descubriéndose como un anuncio de venta de palas doradas:“ Sáquese a paladas de la mierda por sólo 29,99 dólares” .

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