A estas alturas hemos descubierto muchas facetas de David Lynch. Convertido en uno de los artistas más polifacéticos de la actualidad, tras abrir un local de copas en París y sacar un disco de música, ahora Lynch se atreve con el diseño. Y es que se ha encargado de diseñar una suite en el hotel Lutetia, uno de los más exclusivos de la capital francesa, en donde la noche cuesta unos 1000€.
La habitación tiene un estilo clásico, siendo elegante y funcional, alejada de los ambientes oníricos que suele inyectar el director norteamericano a todas sus obras. La suite va acompañada, eso si, de varios cuadros pintados por el propio Lynch con abstractas visiones interiores. Para pintar estos cuadros Lynch se trasladó a París y estuvo trabajando en un veterano taller de Montparnasse, donde solían acudir pintores como Miró o Picasso, y del que Lynch dice que se enamoró.




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