Os traemos el análisis semanal que Javier J. Valencia realiza sobre el último capítulo
La décima parte de Twin Peaks ha mantenido el estilo de la hora previa: ingente cantidad de información, importancia dividida en las tramas que suceden en diferentes lugares, esta vez en Twin Peaks y en Las Vegas (dejando a la investigación de Gordon en un segundo plano y a Míster C y su equipo calentando banquillo), y bastante protagonismo de personajes que hasta el momento no habían tenido mucha importancia, -pero cuya presentación auguraba problemas para Dougie- como son los hermanos Rodney (Robert Knepper) y Bradley Mitchum (James Belushi). Una entrega que ha hecho gala de la mezcla de géneros que están conviviendo en el nuevo Twin Peaks, “remodelando” el hecho de que la original parecía entonces la casa de los mil géneros televisivos y actualizando ese concepto. Hemos tenido momentos de thriller angustioso (toda el fragmento protagonizado por Richard Horne), de comedia extravagante (el personaje de Candie merecerá que nos detengamos un momento en ella), incluso de reflexión un tanto lisérgica (el nuevo mensaje de Lady Leño) y por supuesto de show de variedades: el retorno de Rebekah Del Rio al universo lynchiano ha merecido que se le dedique -con todo merecimiento- un mayor tiempo esta semana al apartado musical, y su tema, llamado “No Stars”, ha resultado sencillamente imponente.
Podéis leer el análisis del capítulo aquí.

