Artículo escrito en el diario BAE Negocios en el que el autor analiza la película Café Flesh, relacionándola con la forma de dirigir de Lynch
Café Flesh es, en efecto, una película porno, pero no sólo eso. Podríamos definirlo como una película porno de arte y ensayo, en la que se mezclan muchos conceptos y, al final, el sexo sólo es algo más de todo el conjunto. Parece ser como una obra de culto, de la que incluso hay un remake circulando por las redes.
Os dejo un extracto de la crítica, donde se ve como Leonardo M. D’Espósito relaciona la película con el director norteamericano:
¿Por qué Lynch? Dos elementos: un clima perturbador que vuelve extraño hasta lo más cotidiano e imágenes que, sin forzar la definición, se acercan al surrealismo.
Podéis leer el artículo completo en BAE Negocios

