David Lynch - Estilo propio

       Lynch describe sus obras como:

      "Preferiría suicidarme a hacer una película en la que yo no tenga la última palabra sobre el resultado final. Yo empecé como pintor, en la escuela de Bellas Artes, pero un día estaba delante de un cuadro y me pareció ver que algo se movía en él. Desde entonces intento combinar sonido e imágenes de la mejor manera posible".

      "Hay quien dice que el público no quiere pensar, sino que prefiere que le den las cosas ya masticadas. Eso son chorradas. A la gente le encanta pensar. Todos somos detectives, tenemos capacidad para prestar atención y sacar nuestras propias conclusiones. Y eso es francamente bueno".

      "Los sueños verdaderamente importantes son los que tienes cuando estás despierto, ya que cuando duermes no los controlas. A mí me gusta sumergirme en un mundo onírico que yo he construido o descubierto; un mundo que yo elijo".

      "A veces me enamoro de una idea e intento convertirla en película, de la misma manera que a un pintor se le ocurren ideas que quiere plasmar en un lienzo. Es una experiencia personal muy grata, y siempre esperas que los demás sientan lo mismo que tú".

      "La amnesia se parece de alguna manera a la interpretación: un buen actor renuncia a su propia identidad y se convierte en otra persona. Todo el mundo, incluso yo, tiene ganas de perderse y entrar en un mundo nuevo. El cine te da esa oportunidad".

      La vida de David Lynch no es presa de las manías psicóticas de las que hacen gala sus personajes. Tres matrimonios, dos hijos y una profunda fascinación por todo lo que tenga que ver con la meca del cine le convierten en un personaje nada polémico en el extraño universo de Hollywood.” De hecho creo que soy un tipo bastante aburrido. Durante ocho años he almorzado en el mismo sitio, un pequeño local de Los Angeles .”

      Lynch es un director que por lo general cuenta historias dramáticas y de suspense con un contenido extremadamente extraño que ha tocado todo tipo de estética o subgénero a la hora de contar sus historias (gore, road-movies, musical, erótico, etc.).

      La estética en este pintor-director tiene gran importancia, pero no solo se muestra mediante los colores sino que se hace patente al crear una atmósfera mediante la decoración, el vestuario, maquillaje, la fisonomía de los actores e incluso la música tiene bastante de componente plástico.

      Tras pasar por escuelas de arte, en 1965 Lynch y un amigo, Jack Fisk, viajaron a Europa para estudiar con el pintor expresionista Oskar Kokoschka en Salzburgo, Austria. Viajaron a París, y finalmente a Atenas, Grecia, pero regresaron a los Estados Unidos a los 15 días. "No me gustó Europa," asegura. "Pensaba todo el tiempo, aquí es donde voy a pintar. Y no había ningún tipo de inspiración allí para la clase de trabajo que quería hacer. [...] Tenía la intención de quedarme tres años. En cambio, ¡me quedé 15 días! Me acuerdo de estar acostado en un sótano en Atenas con lagartos que trepaban a las paredes, y pensaba en que estaba a 7.000 millas de McDonalds!"

      Lynch es un artista que necesita ver su obra en movimiento. Pero sus películas nos esconden algo inquietante. Ese algo se muestra poco a poco a lo largo del film mediante un camino que van recorriendo tanto los personajes como los espectadores. Todo lo bello y tranquilo son máscaras de la realidad y David Lynch las irá desprendiendo una a una. No se quiere dar a entender con esto una visión pesimista de la realidad sino verla en su conjunto. De este modo podremos descubrir los vicios, fobias, misterios y crueldades que contiene la sociedad, en particular la americana.

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